31 de julio de 2010

El metro de Caracas (antes y después)

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Cuando yo era pequeña solía escuchar a la gente decir que el metro de Caracas era el mejor de todos, se escuchaban comentarios como “el metro en Francia tiene vagones viejísimos que se tienen que abrir manualmente”. Puedo decir sin miramientos que me sentía orgullosa de vivir en una ciudad que a pesar de ser la capital de un país subdesarrollado tenía el mejor metro del mundo.
Es lamentable que 15 ó 20 años después, tenga que pensar en términos diferentes, el metro de antaño era silencioso, la gente podía tener un escándalo afuera pero al montarse en el vagón se hacía silencio, sin embargo hoy en día en el metro te roban, se montan borrachos, malandros y gente de clase media alta por igual, las líneas se encuentran colapsadas, la gente grita, empuja y abusa en el metro, hasta aquí el problema es cultural.
Ahora bien, cuando pienso que el metro de Caracas tiene unas pocas líneas, que todas desembocan en una línea principal, que cada día tiene más usuarios y menos vagones, que éstos carecen de aire acondicionado y es más el tiempo en el que tienen retraso que el que funcionan bien, me da tristeza pensar en lo que nuestros gobiernos han hecho con el metro.
La verdad es que haría falta que le hicieran un cariñito al metro y con ello a la Ciudad de Caracas, tomemos un ejemplo: París: es una ciudad de 105 km2, con una población de 2 millones y medio de habitantes y tiene 16 líneas de metro con múltiples posibles conexiones que permiten en primer lugar llegar a cualquier parte de la ciudad por esta vía y en segundo lugar que el sistema no colapse, los trenes se combinan entre algunos super modernos en las nuevas líneas y otros más antiguos en las viejas, pero todos se encuentran en perfecto estado, no existen vendedores de boletos porque los mismos se pueden adquirir con monedas, billetes o tarjetas de crédito, allí además los vagones son tan abundantes que no tardan más de 2 minutos en llegar entre uno y otro, lo cual es otro factor que evita el colapso. Adicionalmente el metro cuenta con conexión wi fi gratuita en algunas estaciones y en todas ellas hay cobertura para teléfonos celulares. Pero como creo que una imagen vale más que mil palabras, aquí les dejo unas muestras gráficas para que comparen una ciudad con otra.
¿Y Caracas? Es una ciudad con 822 km2 (mucho más grande) y tres millones de habitantes, por lo tanto el requerimiento de sistemas de transporte es mucho mayor, tanto en extensión como en capacidad, sin embargo la capital de Venezuela cuenta con un sistema de metro que apenas tiene 4 líneas, así que obviamente es poca la extensión de ciudad que abarca, los vagones (aparte del mal estado en que se encuentran) tardan entre 5 y 10 minutos entre unos y otros para llegar. Como venezolana reconozco el mérito del gobierno actual de abrir algunas otras líneas, sin embargo considero que el esfuerzo no ha sido suficiente, como ciudadana de la jungla caraqueña considero que se requieren muchas más líneas, que falta mantenimiento y seguridad en las instalaciones, que falta adaptarlas a la gente discapacitada y personas mayores, que hace falta que las nuevas líneas no desemboquen todas en una estación, sino que se entrecrucen para evitar el colapso y facilitar nuevas y mejores rutas al usuario. Como ciudadana me gustaría un metro en mejores condiciones y mejor planificado urbanísticamente.
Finalmente quiero aclarar que no me cuento entre esas venezolanas "alienadas" que creen que lo único que sirve es lo que está en otros países, ni mucho menos entre quienes consideran que hay que copiar todo lo extranjero para ser un mejor país, simplemente considero que nuestros gobiernos deberían tomar como ejemplo modelos exitosos y reproducirlos adaptados a la realidad nacional y eficazmente para mejorar la calidad de vida de los venezolanos.

28 de julio de 2010

Los roles de género y la mujer

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¿Qué es el género? Wikipedia, lo define como "el conjunto de los aspectos sociales de la sexualidad, un conjunto de comportamientos y valores (incluso estéticos) asociados de manera arbitraria, en función del sexo". En esta oportunidad me quiero referir a las construcciones de género y el rol que juega la educación en las mismas. En la construcción del género existen los roles, que son definidos e inculcados culturalmente según el sexo biológico del individuo y ahí es a donde quiero llegar.
En los países
androcéntricos se asigna al hombre el rol de proveedor y a la mujer el de reproductora, esto conlleva pues a una educación según la cual el niño de la casa está criado para tener tantas mujeres como pueda y la niña para reservarse a un hombre, su marido y claro está, parirle muchos hijos, porque ella vino al mundo a eso "complacer a su marido y tener tantas crías como un conejo, si ello fuera posible".
Ustedes dirán que esos roles de género a raíz de la liberación femenina ya no se encuentran vigentes, y yo les respondería que la vigencia de los mismos es parcial, la mujer ha conquistado algunos espacios, mientras que el hombre se resiste a ello. Los roles de género como construcción social se encuentran asociados a papeles "naturales" del individuo, al menos eso nos dicen, pero realmente son culturalmente creados.
Se trata de modelos que se reproducen e inculcan de una generación a otra, así hoy en día, en pleno siglo XXI el hombre sigue siendo más macho mientras más mujeres consigue y más dinero tiene, y las niñas siguen siendo educadas para complacer, para ser bonitas, objeto de contemplación. En casa el niño no hace nada, pero las madres tienen extremo cuidado en enseñar a sus hijas a planhar, cocinar, cambiar pañales y complacer a sus hermanitos varones, así en el momento del matrimonio se transfiere el poder de un hombre (el padre) sobre la mujer, hacia otro hombre (el marido), de tal forma que la liberación femenina no es tal, la mujer está educada para aceptar y promover esa transferencia de poder, para sentir que no es nada si no tiene un hombre al lado, para sentirse dominada.
Como producto de esa educación, aún en nuestra época los hombres siguen prefiriendo a esas mujeres brutas o que parecen serlo, que aceptan sin miramientos ser subyugadas por ellos, dicen admirar a las mujeres plenas, ejecutivas, brillantes, libres, que siendo heterosexuales se niegan a ser dominadas, pero no las quieren, ellas son buenas para las empresas, pero no para ser sus parejas, esa "admiración" en efecto, no es tal.
Este es un tema que tiene mucha madera para cortar y tengan la seguridad de que lo seguiré haciendo, pero hoy quiero dejar al alcance del lector la reflexión de que cambiar una construcción social comienza por la casa, si usted es madre y no quiere que su hija sea subyudada por un varón, sino que prefiere que sea amada y respetada por éste, entonces piénselo un poquito y edúquela de modo tal que sin llegar a ser feminista, se respete a sí misma, se ame a sí misma y por sobre todas las cosas, sea capaz de pensar en términos de los roles que ella quiere desempeñar por sí misma a libre escogencia y no aquellos que considera obligatorios, porque así se le han inculcado.

26 de julio de 2010

¿Por qué es tan cruel el amor?

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La interrogante que preside este post no corresponde al título de una novela, sino a una pregunta que habitualmente nos hacemos como individuos ¿por qué es tan cruel el amor? ¿por qué a mí? Yo no me merezco esto. Es muy probable que, en efecto, no te merezcas que te haya sucedido un desengaño amoroso, sin embargo, me atrevo a decir que en la mayoría de los casos es algo que te buscaste tú mismo.

La vida es un constante elegir, una toma de decisiones que no cesa nunca, generalmente solemos escoger a las peores personas para compartir nuestras vidas, en primer lugar la idea del amor romántico proviene de la cultura occidental (para conocer más visiten
este link de wikipedia), es decir, que en la mayoría de los casos, esa idea que tenemos del amor y lo que debe ser no existe. Por otra parte, solemos escoger las parejas porque nos gustan físicamente, porque pasamos un rato agradable con ellas o porque hay algo en ellos que nos atrae, sin fijarnos en las cosas fundamentales.

Considero que a la hora de escoger una pareja pesa más el poder de conversación, pesa más el hecho de que conozcas a la persona y después de eso te guste a pesar de sus defectos, conocer cuáles defectos tiene la persona porque no todos toleramos los mismos defectos, lo que estamos dispuestos a tolerar es una idea cambiante de un individuo a otro. Otra cosa fundamental es saber que las personas no cambian, así que no esperes que lo hagan por ti, acéptalas y quiérelas como son, de lo contrario déjalas pasar, ya conseguirás alguien que se adapte a ti.

La mejor persona no es la que más te regala o la que quieres seguir, la mejor persona para ti es la que te llena afectivamente, la que comparte contigo, la que te hace querer caminar a su lado y que quiere hacer lo mismo contigo, porque quiere construir una relación contigo y con nadie más.

Construir es la palabra clave, construir desde cero, con los altos y bajos que conlleva, consciente de que no correrá a esconderse al primer inconveniente que se les presente, construir un nuevo concepto de pareja y sobre todo construir respetando la individualidad del otro, sin perder la tuya propia. Así que ya sabes el error que tu pareja comete puede ser su culpa, pero el error al escoger mal es solamente tuyo.

24 de julio de 2010

De mi generación a las nuevas

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El domingo pasado (día del niño), tuve la oportunidad de reflexionar un poco acerca de los factores que llevan a la descomposición social tan rápido como ir de una generación a otra. Cuando yo era niña los padres se esmeraban por educar a sus hijos, lo principal era eso, así tuvieran que pasar hambre los hijos iban a buenos colegios y a una buena universidad, en casa te inculcaban principios y valores.
Aprendías y crecías bajo la escuela de que una mirada de papá o mamá valía más que cualquier regaño, que su palabra era santa y no les podías responder, mucho menos gritar o irrespetar, nos enseñaron el valor de los amigos "la familia que nos hacemos nosotros mismos", y la familia de sangre, esa que es la única que queda al final del camino de la vida.
Desde pequeños nos enseñaron el valor del dinero, quizás nuestros padres tenían para regalarnos algo que queríamos, pero nos hicieron reunir para obtenerlo, porque sólo así sabríamos apreciarlo, la entrega de boletines era algo importantísimo y condicionaba completamente los próximos tres meses de tu vida, de ello dependía tu encierro o tu libertad. Nos enseñaron a respetar a los mayores, a convivir con la naturaleza, a guardar el papelito hasta que consiguiéramos una papelera, el valor que tenían los libros, a disfrutar los juegos tradicionales, los juguetes hechos en casa, nos dieron una buena pela con el primer o segundo ataque de malcriadez, que seguramente tuvo la facultad de curarnos por completo, en mi generación ver Los Simpson o Ren&Stimpy era un escándalo entre los padres, porque esas comiquitas no transmitían nada bueno a sus hijos.
Ahora bien ¿qué hay de las nuevas generaciones? ahora los niños gritan a sus padres, los padres respetan a sus hijos y se acomodan a ellos y no al contrario, las notas escolares no tienen ningún valor, los valores no se inculcan y los chamos crecen escuchando reggaeton y "perreando" desde que están bien chiquitos. Las comiquitas de hoy en día son un cóctel de atrocidades que se quedan en el subconsciente de los chamos para toda su vida.
Los niños de hoy en día no tienen idea de que existe un mundo más allá de la computadora, el teléfono y los videojuegos, no saben lo que significa ir a una biblioteca o sentarse a investigar porque creen que "San Google" o Wikipedia, tienen todas las verdades absolutas en sus manos y libre dios que las maestras los reprueben en un trabajo por copiar y pegar, que serán satanizadas y llevadas a la Lopna. Hoy en día los maestros no tienen autoridad y los padres prácticamente les pegan si regañan a sus hijos, esos mismos padres que se dejan regañar, maltratar y afines, por sus descendientes.
En fin, creo que podría hacer largas listas de las diferencias entre mi generación y las que siguieron, pero lo importante acá es entender que esta nueva educación sólo nos ha llevado a un inmenso nivel de descomposición social que, desafortunadamente, seguirá creciendo cada día si no le ponemos un parado y comenzamos a ser padres responsables... Sí, padres bien malos como los nuestros. Mi mamá era así, la peor de todas diría yo, pero gracias a ella soy lo que soy hoy en día, quisiera que en el mundo todas las mamás fueran como la mía.

22 de julio de 2010

Arráncame la vida

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Arráncame la vida es una obra que nos enseña una cara tabú para el mundo, el SIDA, el hombre homosexual, la discriminación, los prejuicios y el sufrimiento de los familiares del enfermo, se entremezclan en una trama a dos personajes que nos lleva a reflexionar acerca de la vida y la muerte.
La obra se estará presentando durante este fin de semana y el fin de semana que viene en UNEARTE (antiguo Ateneo de Caracas), de jueves a domingo. Para conocer más acerca de la obra, pueden entrar a su página web oficial haciendo click
aquí.
SINOPSIS: “Nubia Linares es una maestra jubilada de Puerto Cambur que recibe la visita de su hijo Andrés, un joven artista que vive en la capital. Su llegada intempestiva con una afección digestiva, mucha ropa y extrañas aprensiones, despierta en ella la necesidad de informarse, comprender, ser proactiva, enfrentarse a la intolerancia de un pueblo ignorante y prejuicioso y, sobre todo, lidiar con los fantasmas y temores de su hijo, que le pide le ayude a morir. Desde su profundo amor, Nubia intentará hacerle entender que la sombra de la muerte a veces se nos aparece para que iluminemos más LA VIDA”.

19 de julio de 2010

¿Podría ser un feministo (homosexual)?

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El autor del siguiente artículo es una persona a quien aprecio y admiro enormemente, se trata de Rodrigo Navarrete, profesor de la Universidad Central de Venezuela, arqueólogo y antropólogo, de quien tuve el honor de ser aluma en el Diplomado, disfrútenlo:

"Argumento 1: En un mundo de hombres, construido por hombres para hombres, es difícil imaginar que un hombre ni siquiera tuviera el deseo de ponerse del lado de ese vacío llamado mujer. Es más, ni siquiera en el lenguaje -al menos en español- existe una palabra que defina nuestra especie animal de una manera androcéntrica. Hombre, humano, humanidad, homo sapiens: todos devienen del término correspondiente a la criatura masculina. ¿Cómo, entonces, pensar en la mujer? ¿Desde dónde, surgen y cuáles son, entonces, los fundamentos lingüísticos, simbólicos y relacionales de los discursos desde y para la mujer? Y uno que es hombre, ¿cómo hace?

Argumento 2: Las feministas son mujeres. Punto. Ningún hombre puede hablar por ellas o sobre ellas ya que no ha tenido la experiencia de ser mujer y, además, forma parte del bloque de poder androcéntrico que precisamente las ha discriminado, explotado o ignorado. Esta afirmación ha sido utilizada con frecuencia frente a investigadores masculinos para imposibilitar su acceso al mundo de las relaciones sociales, políticas y psicológicas de la mujer. Igualmente, e incluso con más frecuencia y vehemencia, ha sido el argumento favorito desde los campos de la homosexualidad femenina, la transexualidad -y ocasionalmente, la bisexualidad-. Evidentemente, en estos últimos casos, a diferencia del feminismo-, no estamos refiriéndonos a posturas teóricas y políticas sino a orientaciones e identidades sexuales.

Limitaciones como las antes expuestas están teórica y metodológicamente sesgadas, son políticamente excluyentes y discriminantes y, además, culturalmente ideologizantes. Reproducen, de manera inversa, el esquema de la ciencia androcéntrica y heterosexista y generan barreras epistemológicas y políticas dentro de la comunidad científica o intelectual, especialmente en aquella comprometida en su praxis –entendida como la conjunción entre teoría y práctica- con las reflexiones y prácticas relacionadas con la diversidad sexual.

De hecho, no todos los seres humanos -masculinos y femeninos- son iguales sino diversos en sus cuerpos, biografías, raza, clase, sexo, cultura, edad, ocupación y, afortunadamente, así como las mujeres no son un universal, no todos los hombres son iguales –y aquí me estoy refiriendo a los seres humanos del sexo masculino y no a la humanidad como categoría general-. A pesar de no poder hablar desde y por la mujer, insisto en la posibilidad y necesidad ética y política de ser un feministo (como en socialista o modista, feminista es correcto, pero aquí prefiero forzar la gramática al masculino).

Es verdad que, desde una perspectiva fenomenológica, gran parte del conocimiento humano está condicionado por la particular experiencia del individuo en un contexto social. Sería absurdo pretender, como el modelo positivista una vez lo planteó, que nuestra biografía no tenga un efecto sobre la naturaleza del conocimiento que adquirimos, producimos y reproducimos en nuestra vida cotidiana, académica y política. Más aún, somos, en gran medida, objeto y producto social. Sin embargo, suponer que no podemos cuestionar estas estructuras y, peor aún, afirmar que nuestro conocimiento y acción social sólo puede partir de nuestra experiencia, anula toda noción del ser humano como sujeto y actor social y nos encierra dentro del más inútil y desalentador individualismo o sectarismo.

Por otro lado, asumir que sólo una mujer puede entender a la mujer plantea un peligroso intimismo según el cual las experiencias de los individuos en sociedad son inconmensurables o incomparables. Lo más grave es que un planteamiento como éste, además, supone la preexistencia de una esencia más allá de la sociedad que hace inevitable no sólo el carácter sino las condiciones del sujeto social –por ejemplo, que la mujer, al ser en esencia más débil y delicada es más susceptible a aceptar la sumisión y la subordinación-.

Y entonces, ¿Cómo podemos hablar del otro desde nosotros? Si no somos mujer, ¿Podemos encontrar algún mecanismo de identificación con ella –o ellas- para poder potenciar la identidad social y el trabajo sociopolítico conjunto? Definitivamente, como antropólogo homosexual venezolano, creo que sí. La antropología, como disciplina social que se ha encargado histórica y tradicionalmente del estudio de la diferencia cultural, ha permitido entender que la existencia de un “otro” en el presente o el pasado, aquí o allá, de un nosotros y los otros, es relacional. Uno existe sólo en relación al otro y, por lo tanto, no existen entidades o sujetos cerrados sino permanentemente interconectados. Esta interconexión se produce en el contexto de las acciones diarias, el cual comparten los individuos dentro de un sistema de relaciones políticas y de poder. Por esto, no existimos sino como “ser social” -diría Marx-. No hay hombre sin mujer y viceversa.

Específicamente, como arqueólogo, investigo sobre el pasado, con frecuencia sobre comunidades indígenas americanas prehispánicas, que ni siquiera están relacionadas directamente con grupos étnicos actuales ¿Cómo, entonces, discurrir sobre y por esos individuos y colectivos con los que es imposible el contacto directo por obvias razones temporales y culturales si ni siquiera puedo interactuar con los “testigos” actuales de su supuesta continuidad temporal? Incluso como antropólogo social que trabaja con comunidades, ¿Cómo puedo hablar sobre y por esos individuos y colectivos como las comunidades amerindias o afrodescendientes si no formo parte de su tradición cultural y tampoco me considero -ni soy considerado- como indio o como negro?

Igualmente, desde mi posición de la diferencia sexual, es posible reconocer con más claridad que todo conocimiento adquirido o producido responde a un interés y tiene una intención que trasciende los límites de la academia y responde a necesidades socioculturales. Es decir, es político. En consecuencia, aún cuando no he sentido los efectos de la discriminación androcéntrica hacia la mujer en mi experiencia de vida, obviamente he vivido bajo la rigurosa vigilancia y represión del heterosexismo y la homofobia, lo cual, si no es idéntico, me ha marcado con una experiencia de vida equivalentemente desigual a la de la mujer. Es a partir de esto que podemos, entonces, proponer una salida metodológica y política al dilema feministo. La definiremos como empatía metodológica. Los mecanismos de comprensión del otro desde el yo sólo pueden surgir de la convicción de que un existe un espacio en común para encontrarnos y conocernos. De hecho, no podríamos entender a nadie sino desde y para nosotros mismos. En este sentido, ya que la desigualdad, la discriminación y la violencia social no son inherentes ni exclusivas a la condición de la mujer en el mundo capitalista, todos podemos, desde nuestra posición subalterna o subvalorada -por nuestra raza, etnia, clase, orientación sexual, edad, capacidades físicas, etc.-, colocarnos en la posición del otro e identificarnos o solidarizarnos con sus particularidades y necesidades. Si no, sería imposible la comprensión, la comunicación, el diálogo o el debate interpersonal, intergrupal, intercultural o intertemporal. No podríamos apoyar o defender a nadie sino a nosotros mismos. Jürgen Habermas, líder contemporáneo de la Teoría Crítica marxista alemana, una vez afirmó que el aspirado parlamento democrático ideal surgirá de la aceptación horizontal e irrestricta de nuestras diferencias. Sólo así, entendiendo la lucha de otros, podemos reconocer nuestra propia lucha; sólo identificándonos e incorporándonos a “otras” luchas y reconociéndolas como “nuestras”, podemos colaborar en la construcción de un mundo más justo, plural y diverso".

17 de julio de 2010

La herencia del venezolano

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¿Recuerdan la generación del “ta’ barato, dame dos”? Yo sí, es la generación a la que Jose hace referencia aquí, esa generación del facilismo, del malgastar, aquella que viajaba a Miami como ir de Caracas a La Guaira, la misma que botaba los electrodomésticos y muebles para cambiarlos por unos nuevos, en vez de regalar los viejos o mandarlos a reparar.

Esa generación transmitió a generaciones siguientes unos antivalores difíciles de erradicar y culpables además de muchos de nuestros males, en Venezuela gana el más vivo, el venezolano promedio prefiere tener las cosas fáciles que trabajar por ellas, si trabajas en una oficina pública te llevas el material de oficina y no importa “eso lo paga el gobierno”, si trabajas en un hospital te llevas los insumos "para tener en casa en caso de emergencia", y después te quejas de que los mismos no están bien dotados.
Pero quizás una de las características más dañinas es el hecho de que existe una cultura de parranda, el venezolano prefiere vivir de parranda que emplear su tiempo en algo útil, tiene una creatividad bárbara para sacar un chiste de todo y reírse hasta de las peores situaciones, pero no la utiliza para hacer cosas productivas.

Otra herencia desgraciada de esa generación, es la característica del “petropaís” ¿en qué consiste? En la creencia general de que Venezuela es un país rico, la verdad no lo somos, somos un país Potencialmente rico, que es algo muy diferente, para llegar a ser ricos debemos trabajar duro y explotar nuestro potencial, pero pocas personas realmente lo hacen con una convicción social.

Dentro del petropaís está la creencia general del “cuánto tienes, tanto vales” les suena ¿verdad? El venezolano se gasta la plata en pinta, en carros que después no tienen como mantener. El venezolano siempre está bien vestido, suele gastarse el dinero en una tremenda camioneta 4x4, con un equipo que suene bien duro, tiene Directv, un equipo de sonido inmenso, un televisor plasma, pero no se alimenta bien.

Esta generación nos dejó la creencia de que el dinero vale más que la educación y la cultura, de que todo tiene que llegar fácil y sobretodo la creencia de que el Gobierno es un “papá estado todo poderoso” que está obligado a regalarnos todo. Es quizás por esto, que el venezolano promedio tiene la cultura de criticar muy fácil y cómodamente desde su casa con una birra en la mano, pero cuando le piden su granito de arena no lo pone.
Entonces me pregunto yo, cuándo entenderemos que el mayor problema no es este gobierno, ni los anteriores, ni los que vendrán, el mayor problema está en nosotros mismos. Tenemos que cambiar mentalidades para cambiar la cultura del venezolano y sólo así podremos ser mejores que nuestros gobiernos y ayudarles a sacarnos de esta crisis que, a final de cuentas, es culpa de todos nosotros.

15 de julio de 2010

Teatro Efímero

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Ayer tuve el placer de ver la obra "Teatro Efímero" en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG), ubicado en la ciudad de Caracas, la verdad es que la obra es sencillamente genial, la ambientación es excelente, hace que el espectador se sienta parte de la escena, las actuaciones son inmejorables y el guión es maravilloso. Para mí que tenía tiempo alejada de las salas de teatro, reencontrarme con esa parte de mi misma que adora ver historias fue genial.

La obra se presenta martes y miércoles a las 8 de la noche. PRECIO: 50 Bs. F.

SINOPSIS OFICIAL: "Respondiendo a esa constante sensación de que el tiempo pasa muy rápido, Teatro Nueva Era incursiona en el territorio del corto teatro, una forma diferente de conmover al público desde el primer momento en el cual tendrá la oportunidad de disfrutar de este arte mucho más de cerca, olvidando las barreras de una sala de teatro convencional e involucrándolo a la acción.

Teatro Efímero incorpora al espectador a la escena con el propósito de que viva una experiencia teatral totalmente distinta, que impulsada por la innovadora dramaturgia de nuevos talentos, lo pasearán por una serie de historias breves que manejan la magia de la cotidianidad que se ha perdido a causa de esa constante carrera contra el tiempo.

La original propuesta de la agrupación fusiona un concepto estético que se desarrolla en un particular bistró italiano donde se incorpora la música en vivo y talentosos jóvenes actores, que se encuentran en varias historias cortas que generarán una obra única cada día".

8 de julio de 2010

Poema sin título

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Pasa el tiempo y nuestro amor renace o muere cada día,

tal vez comienza, tal vez, termina,

probablemente nunca comenzó.

Tengo ausencia de ti,

vacío, necesidad, falta, tristeza contigo,

te respiro en este aire denso, oscuro, pesado,

un viento sin oxígeno desde que no estás.

Faltas, aunque no sé para qué,

antes de ti yo era una mujer plena,

completa, exitosa,

después de ti, no me encuentro,

ninguna plenitud es tal si no lleva el vacío que dejaste atrás,

tu ausencia son miles de toneladas que oprimen el pecho

sin que llegue una fuerza misericordiosa

que lo haga explotar finalmente.

Escribir es un exorcismo que intento contigo,

un dolor inmenso llevo en el alma,

y no hay letras posibles, canciones hermosas,

palabras intensas, pensamientos, acciones,

no hay nada que salga de este detenimiento

en el que se encuentra mi historia,

nada existe que logre expresar este sentimiento,

este amor, este dolor,

nada que logre iluminar esta oscuridad interna.

Me transcurren las horas

en mi reloj de pared que no avanza,

y el sol que no llega, se esconde, huye.

Aprendiz soy de esta vida

que me toca caminar sin ti,

como un niño, en la inocencia del amor y el desamor,

me acostumbro a no tenerte,

pero nunca aprendo a olvidarte,

y es que no eres un árbol para arrancarte de raíz,

ni una avería para reparar,

ni un servicio cortado para reponer;

creo en fin, que eres una lección para aprender.

Nuestra historia se repite cada día,

en mi alma, en mi mente, en otras caras,

en situaciones distintas, en otros comienzos,

en otras historias, en otros finales,

que al final, son los mismos nuestros en otras gentes,

porque esta vida es cruel con los amantes.

Tomo este amor, lo escribo, lo siento,

lo pienso, lo sueño, lo respiro,

lo exhalo, lo lloro, lo boto, lo llamo,

lo escupo, lo lanzo desde un altiplano,

lo expulso, lo quemo, lo arrugo y lo entierro.

Como nada sirve,

simplemente te lo entrego,

haz con él lo que quieras,

porque no quiero seguir siendo un títere,

un juguete,

una muñeca que programaron para amar

…pero no para olvidar.

LYCETTE SCOTT

4 de julio de 2010

Caos en el Km0 de la Carretera Panamericana

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El presente es un post de protesta. Sucede que a mitad de esta semana, producto de las lluvias se abrieron grandes huecos en el Km0 de la Carretera Panamericana, que comunica a la ciudad de Caracas con los Altos Mirandinos. En primer lugar no comprendo cuál será el negocio que existe con las reparaciones de esta área de la Carretera, por cuando la misma se daña un promedio de una vez cada dos meses, la reparan y vuelve a ocurrir, así que no puedo sino deducir una de dos cosas: o se trata de un área de alto riesgo, o (y me inclino por esta opción) existe un gran negocio de los gobernantes con los contratistas que reparan esa zona, el cual debe consistir en repararla mal para mantener una especie de “sueldo” seguro.
Ahora bien, la situación de esta semana ha sido sencillamente insostenible, quienes habitamos en San Antonio y desarrollamos nuestra vida productiva en Caracas, debemos levantarnos a las 4/4:30 am todos los días para llegar a nuestros trabajos puntualmente y usualmente nos toma entre 1 o 2 horas el regreso, sin embargo, después de abrirse los huecos hemos pasado una semana en la cual el promedio de tiempo en cola para entrar en la Panamericana es de3 horas, casi completamente detenidos en la Autopista Valle Coche que se ha convertido en un inmenso estacionamiento. En mi caso personal, tengo la rodilla izquierda (pierna que utilizo para meter las velocidades del carro) completamente inflamada y adolorida, he llegado incluso a tener dificultad para caminar con el dolor, esto sin contar con el cansancio que implica levantarse a las 4 am para llegar a casa a las 11 pm, después de 3 horas de cola o más.
Lo que esta servidora no consigue explicarse es cómo ha pasado una semana sin que las autoridades muestren intenciones de arreglar la vía, cómo ha pasado una semana de largas colas sin que las autoridades hayan realizado un despliegue de seguridad que evite los asaltos a los conductores por parte de los motorizados y, más importante aún, cómo es posible que durante este fin de semana, en los cuales la vía estará más despejada que de costumbre durante 3 días completos, las autoridades no han siquiera implementado un plan de contingencia que resuelva la situación provisionalmente a favor de la ciudadanía.
No me importa si las autoridades son del gobierno o de la oposición, me importa que como tales, deben proporcionar soluciones rápidas y efectivas a los problemas de la ciudadanía y, deben además, trabajar el mantenimiento de las vías para prevenir este tipo de situaciones, pero como no sucede me encuentro realmente indignada, así que me pregunto
¿HASTA CUÁNDO LOS VENEZOLANOS TENDREMOS GOBERNANTES INEPTOS QUE SE DEDIQUEN A HACER POLÍTICA Y NO A HACER GOBIERNO?