12 de diciembre de 2005

Ahhhhh... Las Hallacas


Me había rehusado a hacer este post porque no quería sentimentalismos, pero hoy llegué a mi casa y parece que todos mis vecinos están haciendo hallacas, porque el olor tiene mi cuarto impregnado, inevitablemente eso me trajo dulces recuerdos. Es probable que alguna vez hayan oído una canción que reza: "...digan lo que digan no discuto más, la mejor hallaca, las de mi mamá..", pues bien, creo que no hay nada más cierto que esa frase, en mi caso las mejores hallacas (bueno bollos porque no como hayacas) eran las de mi abuela, a quien desde muy pequeña llamaba Mamá, precisamente por eso no quería hacer este post, porque una de las cosas que menos entusiasmada me tienen en esta navidad es saber que este año y de ahora en adelante no volveré a comer esas hallacas tan únicas, ni el pavo, ni el pernil. Nuestro querido amigo Melvin me recomendó que intentara hacerlas yo y que seguró me saldrían muy bien, creo que el año entrante haré esa prueba, por ahora me conformo con relatarles el significado de las hallacas para mí: este rico plato venezolano evoca para mi, algo más que los regalos navideños, trae consigo los recuerdos de mi infancia, recuerdo que solíamos reunirnos todos los de la familia a hacer las hallacas en la parte de atrás de casa de mi abuela, en un mesón grandote en el que cada quien tenía una labor (uno ponía las alcaparras, otro la masa, mi mami amarraba las hallacas, etc), por supuesto en medio de tragos y bochinche, así que el recuerdo más cercano que tengo de este plato, apartando la imagen de mi abuela, es el de las reuniones familiares. Por alguna razón me viene a la mente una imagen de mi abuela torciéndole el pescuezo a una gallina para hacer la ensalada, pero no estoy segura de si es un recuerdo o alguna pesadilla que tuve de chamita, pero es probable que esa sea la razón por la que no pude probar dicha ensalada sino hasta hace unos tres años, porque antes me daba asco.
Definitivamente una de las cosas que más extrañaré de mi abuela es su cocina, porque ella me enseñó a comer, mi mamá siempre dice que heredé su sazón, aunque algunas cosas son imposibles de igualar, pero ciertamente ese chef criollo es la imagen de mi abuela, que hacía bollos extras para mí, que hacía torta de pan y de cambur, que hacía hallaquitas de plátano y siempre me las regalaba con gran emoción, pero que en navidad se lucía con Pavos, Perniles, Ensaladas, Hallacas y Bollos exquisitos e inigualables. El año pasado, preparó sus hallacas con gran emoción y todos se las comieron callados, pero armaron un bochince porque no le habían quedado muy buenos, al parecer con los años perdió la sazón y estaban insípidas, a mi realmente me parecieron igual de divinos sus bollos, recuerdo habérselo comentado a mi mamá, me atrevo a afirmar que este año muchos en la familia desearían comer las hallacas de mi abuela, aunque volvieran a quedar como las del año pasado...en cuanto a mí, insisto en que "...digan lo que digan, no discuto más, la mejor hallaca las de mi mamá..." y el año que viene me haré el propósito de preparar mis propias hallacas, aunque no sé de dónde sacaré la receta.

9 comentarios:

Diego Gutiérrez dijo...

SAbia q Frida fue la amante/mujer de D. Rivera.
pero no tenia ni idea de que era pintoroa tb
me impresiono la pintura de la columna.
Gracias por mostrarla.
SL2
DG

Lycette Scott dijo...

Hola Diego, pues sí Frida fue la esposa de Rivera por unos treinta años según sé, de hecho creo que a su muerte aún estaban casados, su talento como pintora lo desarrolló a raíz de la inmensa cantidad de tiempo que estuvo en cama luego del accidente que le costo múltiples fracturas, te recomiendo ver la película, a pesar de no ser 100% fiel a la historia, la desarrolla muy bien.

Mr. LnL dijo...

Uhmmm ricooo me encantan las hallacas, el fin de semana pasado hubo esa faena en casa y me fascinó es lo maximo vivir esta temporada...

Saludos, linda lycett!

Feliz día, Relax...

Tesne dijo...

Por lo general en todas las casas se reune la familia entera a hacer las hayacas, creo que mi casa es la ecepción, pues mi madre es una verdadera dictadora de la cocina y pobre del que se acerque a ella el día que se pone a prepararlas.

Lycette Scott dijo...

Hola Leonel, jejeje bueno a mi las hallacas no me gustan, los bollos en cambio, me fascinan.
Tesne, que risa eso de tu mamá, mi abuela era así, salvo con las hallacas, pero generalmente al cocinero no le gusta que se metan en su cocina.

Daniel dijo...

Yo te puedo dar unos trucos para las hallacas, son cosas que he visto en mi casa, y de verdad me encantan ... :) ... Déjame un mail y te cuento, dile a Melvin que te pase mi MSN jejeje

Saludos

Lycette Scott dijo...

Hola Daniel, con mucho gusto aceptaría esos trucos navideños, jejeje.
Saludos

Luzardo (AKA Procer) dijo...

Me alegra saber que te decidiste a hacerlo, verás que te van a salir muy bien esos bollos, quizás no serán como los de tu abuela pero serán parte de una nueva generación que también es importante.

Aunque no te hayas dado cuenta, tú sí heredaste la sazón de tu abuela, directa o indirectamente. Cuando los prepares te darás cuenta de su influencia.

En la noche, o mañana te paso el msn de Daniel.

Wiki dijo...

Lycette hazlos ya verás que te quedan ricos.

Publicar un comentario

Este es un espacio libre, en el cual puede expresarse a gusto y placer, por favor, conserve el buen vocabulario y el respeto hacia la autora y/o los demás lectores.
¡Muchas gracias!
Bienvenid@