11 de abril de 2007

¿Qué puedo darte yo?

Voy a negociar contigo, quiero devolverte lo que nunca me diste
y lo que llegamos a tener en conjunto, que me regalaste.
Pienso permutar todo eso a cambio de recibir algo de tí:
la fórmula para olvidarte, porque si me enseñaste a bien amarte,
habrás de saber qué debo hacer para dejar de recordarte.
Nada de esto es mío, ni los paseos al cine,
las horas compartidas, ni los sueños que supiste sembrar en mi,
es tuyo el deseo de compartir vida juntos, pasiones, tiempos,
el oculto anhelo por ser yo quien lleva en sus brazos tu retrato,
expresión infantil de tu mirada, tu rostro,
pequeño regalo del cielo que nunca quise tener,
pero que por tí habría traído con gusto a la tierra.
Son tuyos también los besos. Los que ya tienes porque te los dí
y aquellos que guardaba en un compartimiento secreto..
sólo para tí.
Es tuyo el tiempo (días, meses, años)
que me pasé soñando con tu aroma,
respirándote de cerca,
sintiéndote quemar mi piel con la yema de tus dedos,
tanto que hasta manos de fuego te nombré.
Es tuyo lo que tengo, lo que soy, lo que fui
y hasta lo que pensé que llegaría a ser pero me arrebataste
al guardarte otras cosas tuyas en el bolsillo de aquella chaqueta gris.
¿Qué puedo darte yo, sino todo?
No puedo dejar de regalarte el desvelo,
la línea del cigarro que tantas veces dibujó tu contorno,
el olor a tí impregnado en mi alma, como un papel perfumado,
las sábanas mojadas con lágrimas de alegría,
mi humedad femenina en tu roce.
Te doy todo y más, me entrego completa para que me guardes en tu recuerdo,
para que me tires a la basura, me recojas, me exprimas,
me comas, me bebas y me desees,
o simplemente,
para que me abandones en la obscuridad de tus pupilas,
detrás de tu corazón, cerca, aunque no sea dentro de él.
No te doy nada ya, ni mi recuerdo, ni mi realidad,
porque fui hecha de tu mano, moldeada y por tí tallada,
hiciste de mi lo que quisiste, soy tu medida que hoy te queda ancha
y se te resbala.
Me doy entera para que me resguardes con un fanal de rosa
y que el viento no se lleve mi recuerdo,
pero al final de esto,
la verdad es que no tengo nada que darte, ni siquiera un beso,
porque lo fui todo en tí, ya todo es tuyo
y yo sin tí, simplemente me pierdo.
No tengo nada ya que darte, porque todo te lo dí,
hasta el aire que respiraba; me inhalaste, me absorviste
y sin quererlo me expulsaste.



13 comentarios:

Oswaldo Aiffil dijo...

Soooo deeeeep!!!! Wow!! Nada que agregar. Un beso Liz!! Me encanta tu poesía intensa...

Cristina Fornés dijo...

Hola Negrita, gracias por la visita y por el saludo. Estuve tratando de comentarte varias veces pero no me entraron los comentarios. (Espero que hoy me funcione)
Muy bueno el poema, siempre te digo que te tienes que largar a mostrar más tu faceta literaria.
Un beso.

ElPoeta dijo...

Lycette, me emociona todo ese entregarse total, sin condiciones. Eres ardiente, Negra, apasionada y por eso te mando un enorme beso,
V.

Nahesh dijo...

Negra! a mi me puedes dar un vasito de whisky X-D

Si es 18 años y Bucanero... mejor!
ja!

Slds!

Irreverente dijo...

Fantástico.

saludos desde Chile

Eugenia dijo...

uno lo da todo... y los idiotas echan todo por la borda!! bueno yo kiero un anime pa cortarme las venas... m.b.
eugenia

Saul Osio dijo...

Graaaaaaaaaaciassss por pasarrr por mi Guarida....exitossssssss

Lycette Scott dijo...

Oz Gracias amigo, me encanta que te gustara tanto.
Cristina Gracias amiga, no la muestro más porque el trabajo que tengo es tanto que me ha restado inspiración.
Poeta Qué puedo decirte sino gracias.
Naehesh jajajaja y así como que se soluciona mejor todo el rollo.
irreverente Muchas gracias, siempre un inmenso placer tenerte acá.
Eugenia jajajaja bueno sí aunque muchas veces las resonsabilidades son compartidas, bienvenida por acá.
Saul gracias a tí por leerme

Leticia dijo...

Muchas gracias por entrar en mi blog, me encanta el diseño del tuyo.

Espero que me visites a menudo.

Un saludo

gerardo dijo...

Preciosisimo tu espacio.

CUANDO solo en mi ventana expandiendo lugares tan ignotos, mi alma se confunde, se oscurece y se extravía...y
en la brisa del retorno con las alas cansadas todavía,
siento la plenitud de haber vivido todo...hasta mis sueños rotos.

Recibe un beso en tu alma.

Amor dijo...

yo a base de
amor
te devuelvo todo lo que el colega ese te quitara, cielo

Anónimo dijo...

Soñadora y extraodinaria.
Y como dices tu!!!...
"Las personas se olvidan y al final
sólo queda el trayecto del alma"

Esto no se olvida jamas.
Gracias...

De Chile rapo28@yahoo.com

Lycette Scott dijo...

Leticia Como no, será siempre un placer visitarte.
Gerardo Gracias por ese hermoso comentario, muchas gracias de verdad.
Amor gracais cariño.
Anónimo Mil gracias, que bueno saber que no olvidarás esto. Un abrazo.

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