13 de mayo de 2014

Algunas preguntas para la izquierda venezolana

Tres meses han transcurrido desde que el más reciente ciclo de protestas comenzó en Venezuela. Desde el 12 de febrero de 2014 hasta la presente fecha, el Foro Penal Venezolano contabiliza un total de 2.946 detenciones. La mayoría de los casos se han resuelto con una especie de liberación parcial de los detenidos, por cuanto éstos se encuentran bajo régimen de presentación, con prohibición expresa de protestar, prohibición expresa de rendir declaraciones, etc. A lo cual se suman casos de personas que permanecen detenidas. 

En el marco de las protestas hay denuncias demasiado constantes como para pasar por alto: golpes (que en muchos casos han sido propinados por objetos contundentes), detenciones arbitrarias, robo de cámaras y celulares, incomunicación de detenidos, vejaciones, humillaciones, amenazas y otro largo etcétera que incluye casos de tortura con electricidad y violencia sexual. Durante todo este tiempo yo me he encontrado casi a diario con una pregunta ¿qué piensa la izquierda que apoya este tipo de actos? ¿Nadie se ha puesto la mano en el corazón y ha pensado en la similitud de tales actos con aquellos que dicen combatir o de los cuales fueron víctimas en el pasado?

Las preguntas retumban en mi cabeza ¿contra quién es esto? ¿contra la derecha fascista? ¿contra los golpistas? ¿contra quienes violaron los DDHH de quienes hoy son gobierno o lo apoyan? ¿cómo encajan
en esas definiciones unos chamos de 18-24 años? En serio, porque la mayoría de ellos probablemente ni siquiera recuerda con claridad el episodio del 11 de abril de 2003, eran niños. Hoy son jóvenes, idealistas que protestan porque se encuentran en una encrucijada y sienten que no tienen futuro. ¿Quién los culpa? ¿quién puede mantenerse con un sueldo mínimo o con un salario de profesional? ¿quién tiene expectativas de vida con la delincuencia desatada? ... Seguiré, si usted acusa de unas cuantas cosas a un Ramos Allup yo puedo hasta llegar a entenderlo porque una figura así representa al pasado, pero estos muchachos son el presente, no conocieron el pasado, son crecidos en revolución y por lo tanto un producto de ésta. Si usted piensa que ellos están mal, debe comenzar a cuestionarse la base del sistema que los formó y la excusa de los 40 años de cogollismo, 15 años después de la revolución, me parece un absurdo peor que los que ocurrían en Macondo. 

Comprendo que nuestra situación no es siquiera cercana a lo que se vivió en el Cono Sur el siglo pasado, pero yo quisiera sinceramente que alguien me conteste por qué estuvo mal que se violaran los DDHH de los guerrilleros latinoamericanos y está bien que se violen los derechos humanos de los estudiantes. ¿Qué hace mejor a un guerrillero que se asume como una persona que toma las armas para desestabilizar al poder que un estudiante? sinceramente yo no veo mayor diferencia. Cada uno acciona de la manera que le parece más adecuada porque lucha contra un sistema que considera injusto. Los estudiantes podrán tener en algunos casos maneras de protestar con las que yo no estoy de acuerdo, pero ello no quita legitimidad al reclamo, ni les resta derecho a expresarse. 

Yo no creo que haya acción alguna que justifique la represión política, sea ésta en formas terribles como las
desapariciones o "menos malas" como golpear a los detenidos, porque una sola persona que vea violentados sus derechos ya es un precio muy alto a pagar por un país. Por eso mismo, me parece tan abominable e injustificable lo que ocurre hoy en día como lo que ocurrió con guerrilleros e inocentes en el pasado. Lo cual me ofrece otra interrogante: ¿por qué son peores estos estudiantes que los que protestaban contra CAP en los 90, o los de los 60 y los 70 y los 80? ¿hay detrás de esto un resentimiento que se está pagando contra quienes no lo causaron? Porque si usted fue víctima de abusos y lo paga hoy en día contra quien no los cometió, se ha convertido en un ser igual o peor que aquel que abusó de usted.

Alguien por favor que se siente y responda estas interrogantes. Que me lo diga a mí o se las responda a sí mismo. Porque hasta ahora me parece que hay muchas personas que dicen llamarse de izquierda, pero actúan en contra de sus ideales y principios de libertad. Si usted defiende o justifica cualquier violación a los derechos de otro ciudadano por su tinte político, sus conceptos de libertad, expresión y liberación son tristemente acomodaticios, porque solamente son válidos cuando esos derechos se emplean para opinar lo mismo que usted. Es decir que cualquier forma de oposición o pensamiento distinto es abolido, que cualquier tercero es visto como oponente o terrorista. ¿Curioso no? ¿no le parecen conocidos los términos? porque hay una larga lista de gobiernos militaristas, dictatoriales y de derecha que llamaban de la misma manera a quienes los adversaban, que son los mismos que le duelen a la izquierda venezolana y a quienes tanto dice defender. ¿Los chamos se lo buscaron? ¿cuánta gente decía de los guerrilleros que se lo buscaron por sus acciones terroristas y desestabilizadoras? ¿cuánta gente decía "si a fulanito lo desaparecieron es porque algo habrá hecho"?

Luego de que responda a esas preguntas, evalúe sus respuestas, porque si aún sigue siendo capaz de encontrar justificaciones y razones, usted no quiso llegar a ser gobierno para defender la libertad, sino para convertirse en un opresor con otro color de camisa. Por lo tanto, sus principios merecen una evaluación, porque el verdadero socialista se encuentra siempre del lado del débil y a la mano del oprimido.  


1 comentario:

CHEKITO REGIO dijo...

saludos abogada scott...saludos desde monterrey mexico..dios os bendiga siempre

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